Santísimo Sacramento del Altar

El Santísimo Sacramento del Altar es Jesucristo vivo y presente en las especies de Pan y Vino consagradas en el Sacramento de la Sagrada Eucaristía. Así, el Pan consagrado en la Santa Misa —por extensión, llamado Santísimo Sacramento— es conservado y alojado en el Sagrario para posibilitar su administración a los enfermos mediante el Viático y para facilitar la contemplación y la oración de los fieles, conforme a la promesa del Señor: “Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo” (Mt. 28, 20).

El Sacramento de la Eucaristía fue instituido por Cristo en su Última Cena, previa a su Pasión, Muerte y Resurrección mediante las que redimió al género humano de sus pecados.

A través de la comunión, los fieles nos incorporamos al propio Cristo, según Él mismo nos dejó dicho: “El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el día final. Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él” (Jn. 6, 54-56).